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Juventudes Socialistas de Daimiel

¿Por qué no te callas?: Talante vs espontaneidad

¿Por qué no te callas?: Talante vs espontaneidad

Ya ha pasado una semana y aún resuena la bendita (o maldita) frase, 1000 chistes, 1000 parodias… ¿Fue acertada? Tal vez sí, o tal vez no. Analicémoslo.

Comencemos por la actitud de Zapatero, como siempre, con talante, dialogo, respeto… a lo que nos tiene acostumbrados. En cuanto a las formas no tenemos que reprocharle nada, incluso defendiendo a su compatriota Aznar, como debía y como todos hubieramos hecho.

La actitud del rey… todos valoramos su espontaneidad, su defensa de España, incluso comprendemos que se enfadara, pero la actitud no es la acertada, ya que mandar callar es labor de un moderador y no de un jefe de estado, ya que no es acorde a la actitud del representante del gobierno (ZP) que es el que está hablando. Eso sí, la actitud de abandono de la cumbre no es para nada una buena acción, la manera de actuar es el diálogo. Ahora bien, esto se ha convertido en algo mediático, ahora mismo el rey es “la ostia”, pero en realidad lo que ha conseguido es empeorar las relaciones con Venezuela.

Chavez, en mi opinión bajo cero, pero bueno, a él no tenemos por qué analizarlo.

Tal vez en Hispanoamérica no nos aprecien tanto como creemos. Aquí os dejo una muestra, aunque realmente llevan razón.

 

Bueno, mientras tanto voy pujar 20.000 € en ebay por el dominio www.porquenotecallas.com así me forro viviendo de algo mediatico.

España funciona.

 

by "Otro mundo es posible"

Occidente y su crisis

Continuamente nos vemos bombardeados por medios de comunicación que denuncian la inconsciencia de los jóvenes, con noticias como: peleas en institutos, agresiones a profesores, alcoholismo exacerbado, consumo masivo de drogas... Estoy harto de escuchar que la juventud de ahora vive despreocupada. Es muy sencillo moldear reflexiones tan vulgares como: “los jóvenes pasan de todo”, “ya no respetan a los mayores”, etc. Me gustaría hacer notar lo siguiente: apuntar con el dedo es muy sencillo, lo difícil es saber a quién apuntar.

El problema es mucho más profundo que estas simples objeciones. Desde mi punto de vista, está ocurriendo algo que no afecta sólo a los jóvenes, sino a toda la sociedad:

Es muy probable que occidente se halle inmerso en una crisis generacional sin precedentes. La pérdida de fe en las principales instituciones que se encargan de la sociabilidad del ser humano, está generando que se produzca una ingente carencia de valores. El motor capitalista -articulado en las principales corporaciones mundiales- ha pasado a controlar al hombre. En cuanto a las instituciones, han sido invadidas por las grandes empresas, que no dudan en someter a los humanos con herramientas tan útiles como la publicidad, el consumismo o las corrientes de pensamiento estereotipadas.

Ante este panorama, la sociedad se siente verdaderamente cómoda, pues en realidad no se vive tan mal. ¿Qué más queremos si tenemos pan y circo? Este influjo de conformismo y sumisión llega a unos jóvenes a los que no les hace falta preocuparse de los problemas, ya que creen que no los hay. En resumen, vivimos sumergidos en una especie de adormidera. Tenemos un estado del bienestar que nos protege, tenemos trabajo, tenemos dinero, tenemos comodidades, tenemos amigos, tenemos vacaciones, tenemos diversión... ¿Quién osa a quejarse?

Pero a la larga, todo termina por pasar factura: incomprensión, sentimiento de vacío, desidia, sentido de no-control de la propia vida, pérdida de la identidad... rasgos inequívocos de una más que probable deshumanización.

Por lo tanto, mi conclusión final es categórica: el hombre occidental ha sido desposeído de su condición de sujeto autónomo.

¿Qué podemos hacer?

 

by "Rodión Románovich Raskólnikov"

Políticas de juventud en las administraciones locales

Constitución Española – Artículo 48: “Los poderes públicos promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo político, social, económico y cultural”.

Aunque claro en cuestión de fondo, el artículo de nuestra constitución da pie a la subjetividad de cada poder público para desarrollar políticas juveniles que impliquen esa participación de la juventud en el desarrollo y especialmente, en el progreso de nuestra localidad.

Los Ayuntamientos, como administraciones locales, en muchas ocasiones están supeditados a otras administraciones públicas “superiores”; si bien es cierto, que se puede avanzar en cuanto a políticas de juventud se refiere en nuestras propias localidades (ya que son el mayor nexo de unión con las y los jóvenes); esta tarea puede resultar complicada por la principal limitación anteriormente citada.

Antes de continuar con estas humildes reflexiones, creo que estaría bien entrar en una cuestión, que afecta a las políticas locales en general (no solo a las políticas de juventud):

“Pequeña política...”, así es cómo he escuchado en alguna ocasión referirse a la política local. En algunos casos supongo que basándose en las competencias que muchas veces la limitan y en otros casos, estos comentarios surgen de la siguiente idea (desde mi punto de vista, equivocada): a mayor escala organizativa, más importante es la política ejercida.

Puede parecer algo extremista llegar a afirmar que la relación escala de organización–importancia, si hablamos de política, es inversamente proporcional. No existe algo más importante, que la política que día a día gestiona y trabaja con y por los ciudadanos de una forma personal y directa.

De hecho, los propios cargos públicos ni se plantean esta idea y lo más preocupante es que puede ser uno de los factores que influyen en el estereotipo “los jóvenes pasan de todo, especialmente de la política”.

Los jóvenes pasamos (hablo en primera persona del plural porque joven soy y joven me siento) de la política que se limita a la ofensa y al insulto (en algunos casos llegando a los personalismos).

¿Cómo no va a importarnos a los jóvenes la política? Es imposible que a un joven no le importe cuáles son las bases, los cimientos que se están construyendo para forjar su futuro; de hecho, nos importa tanto, que queremos implicarnos y decidir.

Ejercer un poder no implica autoridad; de hecho se ejerce el poder porque el ciudadano, soberano absoluto, decide quienes son sus representantes.

Quizás si nos acercasen la política de una forma adecuada, si nos planteasen “¿qué es lo qué queremos?” “¿hacia dónde queremos caminar?” “¿cuáles son nuestras metas?”; podríamos demostrar la relevancia que la política tiene en nuestras vidas y sin duda, el mejor cauce para ello es la política local.

  
 

by “…si Ud. es capaz de temblar de indignación cada vez que se comete una injusticia en el mundo, somos compañeros, que es lo importante”